//Blanqueamiento dental: el peligro de los remedios caseros

Blanqueamiento dental: el peligro de los remedios caseros

 Blanqueamiento dental: un tratamiento para hacer en la clínica dental y no en casa

Un tratamiento de blanqueamiento dental no es un tratamiento cualquiera que debamos tomarnos a la ligera e intentar realizarlo en casa con trucos que circulan por Internet o que hemos oído en la calle. En las últimas décadas han proliferando todo tipo de métodos de blanqueamiento dental que prometen unos dientes más blancos. Sin embargo, poco o nada se habla de los riesgos que corre la salud oral y general de una persona si opta por no acudir a la clínica dental para un tratamiento de blanqueamiento dental.

Un blanqueamiento dental no debe realizarse fuera de un centro dental, a pesar de que lo publiciten en peluquerías, gimnasios, centros de estética… Algunos de estos establecimientos emplean sustancias blanqueadoras como peróxido de hidrógeno o el peróxido de carbamida, como las que se utilizan en las clínicas dentales, pero en una cantidades tan pequeñas no tienen ningún efecto real; y en otros casos usan sustancias más abrasivas que rayan los dientes haciendo que parezcan más blancos. Esta opción puede provocar importantes problemas ya que el esmalte es el único del cuerpo humano que no se vuelve a producir. En consecuencia estos productos aclaran un poco el tono dental pero no provocan efectos estéticos reales.

 

Los problemas del blanqueamiento dental no controlado pueden ser muy dolorosos

Es importante tener en cuenta que estos tratamientos sean inocuos y que minimicen los efectos secundarios de un tratamiento estético, antes de proceder a poner nuestra boca en riesgo. Los grandes peligros de un tratamiento abrasivo o no controlado pasan por una sensibilidad extrema, el mencionado desgaste o la pérdida de esmalte así como que no dé el resultado adecuado hasta provocar unos dolores increíbles si se pone sobre un diente que tiene una caries.

Ante todo es importante que un profesional valore qué tipo de esmalte tienes, si tiene permeabilidad y, por lo tanto, la sensibilidad que va a tener así como si los hábitos y la forma de vida que tienes es compatible a largo plazo con un tratamiento de blanqueamiento, ya que estas variables condicionarán mucho el resultado final.

Otro factor a tener en cuenta es que a los pacientes con problemas de encías hay que valorarlos previamente porque pueden desarrollar sensibilidades importantes ya que tienen las raíces descubiertas. Además,no todos los pacientes ni todos los colores de dientes reciben el mismo protocolo de blanqueamiento de dental, hay que hacerlo a medida de cada diente.

Muchos son también los trucos de la abuela con bicarbonato, vinagre, limón, etc… a los que siempre se recurre sin pensar que también pueden tener efectos nocivos sobre la dentadura. Aunque pueden ayudarnos nunca van a tener los mismos resultados que un blanqueamiento dental clínico con sustancias químicas. El bicarbonato también se usa en consulta para quitar manchas de tabaco, de té, de café… pero de forma puntual con máquinas especiales y con un grosor y una técnica adecuada, pero si todos los días te lavas los dientes con eso vas a destruir el esmalte aunque al principio parezca que esas pequeñas manchas ocasionadas por la dieta desaparecen. Y si se abusa de estos trucos podemos acabar produciendo abrasiones importantes que luego haya que completar con carillas de porcelana.

Si te gustaría tener los dientes más blancos y estás pensando en realizarte un blanqueamiento dental, no dudes en ponerte en contacto con el equipo de Galicia Dental, estudiaremos tu caso y te ofreceremos un tratamiento personalizado.

2017-09-15T16:05:37+00:00 septiembre 15th, 2017|Etiquetas: |